martes, 6 de mayo de 2014

El rincón favorito de Manu... es El Parque del Oeste

Dentro del ritmo frenético y de la multitud que nutre una ciudad como Madrid, es imprescindible conocer los parques y las zonas en las que poder respirar aire fresco y olvidar, por un rato, los coches y el ruido. Por ello, el Parque del Oeste es uno de los rincones con más encanto de todo Madrid.



Ubicado en el distrito de Moncloa, en su interior lo cruzan, el Paseo de Ruperto Chapí, el Paseo de Camoens y C/ Francisco y Jacinto Alcántara.
En la zona norte y más antigua del parque se acentúa el carácter paisajista del parque, discurriendo en una ría artificial de unos 600 m de longitud.

Es imprescindible conocer y disfrutar de la variedad en su vegetación, destacando la singular población de coníferas. Si paseamos con calma por las entrañas del parque, podemos destacar la presencia de un cedro, "el Abuelo" (Cedrus atlántica), catalogado como árbol singular, dos ejemplares de Sophora "péndula", un majestuoso Ginko, las choperas de Populus nigra y las plantaciones en el borde la ría de Corylus, Cornus, etc..

Además de la flora que nutre el parque, podemos disfrutar de una fauna característica. Al final del paseo de Plátano se pueden contemplar diversas especies de aves en el Centro de Avifauna, tales como Tarro canelo, Herrerillo común, Carbonero común, Gorrión molinero, Mirlo común, etc.




Las ampliaciones del Parque de Príncipe Pío y de Ferraz, difieren de la tipología paisajista del diseño original del parque, desarrollando trazados más actuales.

A continuación vamos a ahondar un poco en su historia y cómo ha ido evolucionando hasta llegar a nuestros días.. La obra comenzó en 18931 y quedó inaugurada la primera fase en 1905. Esta fase comprendía una superficie aproximada de 87 Hectáreas entre las actuales calles de Moret, y Séneca, más un Paseo de Coches, hoy Paseo de Camoens

En 1906 continúan las obras de la segunda fase, llegando hasta el Cuartel de la Montaña (actual ubicación del Templo de Debod). Se extendió en paralelo al paseo del Pintor Rosales, sobre antiguas escombreras.


Durante la Guerra Civil el parque del Oeste se convirtió en campo de batalla de la
batalla de la Ciudad Universitaria, abriéndose trincheras y construyéndose búnkeres que todavía hoy se pueden ver en su extremo norte.
Una vez acabada la guerra, Cecilio Rodríguez, responsable de los parques municipales, se encargó de su reconstrucción, que duró hasta finales de los años cuarenta. Se respetó el carácter paisajista, el tipo de plantación y el trazado de los caminos.
Durante los años 1956 y 1973 se amplió, ocupando los terrenos del Cuartel de la Montaña, construyéndose La Rosaleda y el parque de la Montaña, ubicando en él el Templo de Debod.




En definitiva, el Parque del Oeste es mi rincón favorito de Madrid por su tranquilidad y su amplio espacio para realizar actividades como correr, pasear o ir de picnic. Además, es un lugar en el que disfrutar de una riqueza en flora y fauna que se refugia en su interior, aislándose del ruido y la multitud. Es un sitio con encanto, un perfecto lugar para perderse.


Transporte más próximo:
Metro: Moncloa (línea 3 y 6) , Plaza de España (línea 2, 3 y 10) y Príncipe Pío (línea 6 y 10)
Bus: 21, 46, 74, 160, 161, A
Cercanías: Príncipe Pío







Manu.



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